«Es mi cable a tierra». «Me cambió la vida». «Es un mimo al alma«. Las frases se repiten, se entrelazan y construyen una historia que ya lleva 13 años en el Parque del Kempes.
En cada clase no solo se mueven músculos: se alivian preocupaciones, se comparten risas y se construyen amistades. Susana, que asiste desde 2017, asegura que allí encontró “un grupo maravilloso y una profesora extraordinaria” que le brinda fuerza y motivación. Ivana, de 55 años y con seis temporadas en el Parque, cuenta que esas dos horas son un paréntesis del mundo: un espacio donde descubren capacidades que ni siquiera sabían que tenían.
Para Carolina, que comenzó hace dos años, no es sencillo encontrar una profe que llegue a todos por igual. Oscar, alumno desde hace casi nueve años, resume el impacto con claridad: la actividad no solo transformó su cuerpo, también su mente. Ana habla de terapia y pasión; Andrea, de liberar endorfinas y ansiedad al aire libre, rodeada de buena energía.

Y Tito, a sus 82 años, emociona al contar que las clases lo ayudaron a atravesar momentos difíciles, como el fallecimiento de su esposa. Hoy espera con entusiasmo cada regreso, convencido de que el movimiento también es una forma de seguir adelante.
Detrás de esa marea de testimonios está “la profe Mariana”, quien comenzó a dar clases cuando el Parque abrió sus puertas. “Arranqué con muchas expectativas y también con miedos”, recuerda. Sin embargo, la sorpresa fue inmediata: personas de todas las edades que no solo se sumaban a entrenar, sino que formaban grupos, amistades y un verdadero sentido de pertenencia en el sector 7 de este pulmón verde de nuestra ciudad.
“Para mí también es un cable a tierra. Es lo que me gusta hacer: transmitir buenas energías, transformar y mejorar vidas por medio del movimiento. Que elijan cuidarse para seguir disfrutando de la vida”, resume la profesora Mariana Arónica, que hoy celebra 13 años de continuidad ininterrumpida.
CLASES EN EL PARQUE. Se desarrollan los lunes, miércoles y viernes desde las 18.30, con propuestas que combinan aerobox, GAP, entrenamiento funcional, aerolatino, ritmos latinos y espacios para aprender a bailar. La actividad comenzará nuevamente el 9 de marzo.
Un verano inolvidable en el agua
La energía también se trasladó este verano al Centro Deportivo Rafael Núñez, donde Mariana dictó clases de Aquagym que finalizaron el miércoles 11 de febrero. Con casi 40 personas —el doble que el año pasado— la convocatoria sorprendió y confirmó el crecimiento de la propuesta.
Las alumnas coinciden en que fue una experiencia distinta. “Quedamos anonadadas con las clases”, expresó Carolina. Otra participante aseguró que fue “un verano totalmente diferente”, donde no solo disfrutaron de la actividad física sino también del clima humano: la calidez del personal, la pileta impecable y un espacio donde se sintieron felices.
Graciela, que ya compartía otras disciplinas con Mariana, destacó la posibilidad de vivir un verano completo a su lado, sumando el agua a la rutina habitual.
Con 13 años de historia en el Parque y una temporada de Acuagym que duplicó su convocatoria, la propuesta sigue demostrando que crece con la misma esencia: movimiento, comunidad y hermosa energía compartida.

Cómo sumarse en este 2026
Las clases en el Parque comienzan el 9 de marzo en el sector 7 y se dictarán los lunes, miércoles y viernes desde las 18.30. De 18.30 a 19.30 habrá propuesta de Aerobox/GAP (lunes), Aerolatino (miércoles) y Entrenamiento Funcional (viernes); de 19.30 a 20.30, Zumbatton y ritmos latinos, además del espacio “Aprendemos a bailar”. Una invitación abierta a todas las edades para moverse, encontrarse y ser parte de este grupo que hace tantos años late al ritmo del Kempes.
Fuente: Agencia Córdoba Deportes
Foto Portada: Agencia Córdoba Deportes


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